En ocasiones desespero, y mi locura, que nunca me abandona, que siempre me protege y cuida, me empuja con ella a explorar un saco infectado de supersticiones, pérdidas de tiempo, hogar de lo perdido, y residencia de lo inseguro, entonces, por momentos comprendo todo lo que ocurre a mi alrededor, pues me prestan las gafas que todos aquellos para habitar aquel absurdo lugar poseen, para comprenderlo y amarlo. Siempre quiero quedarme pero, ella, que nunca faltaría a su palabra, me arrastra fuera de ese basurero, y me devuelve a mi realidad.
Tardes de reflexión recuerdo a su lado, siempre le prometo escribirlas, pero nunca lo cumplo, aun así me sigue dando lo mejor de sí, tengo un sentimiento de deuda tan fuerte...
Sería el suicidio abandonarla, iría de cabeza a ese repulsivo saco de aparente lujuria, por eso es absurdo apartarla de mí. Sé que ella sin mí no es nada, mas tampoco yo sin ella. Ella me lo enseña todo, mi maestra, soy su eterna pupila.

Ella era una diosa para dioses,
RépondreSupprimerella era una musa de poetas
ella era la luna de mis noches
era ella la que conseguía que alcanzara metas.
(8)